miércoles, septiembre 27, 2006

Preguntas sobre la calidad educativa

Hace algunas semanas compartí con algunos colegas algunas reflexiones sobre el concepto de calidad educativa y las preguntas que nos hemos formulado en los últimos 5 o 4 años, tratando de buscar una posible respuesta a la evaluación de la calidad.

1. El trabajo que hemos realizado para evaluar la calidad educativa, nos ha acercado a revalorar una herramienta muy sencilla, desarrollada por Sócrates (la mayeútica), para acercarnos al problema de la significación del concepto de “calidad educativa” y su posible evaluación. Más que una respuesta, buscamos mejores preguntas. La posible solución de tales preguntas nos abre un panorama, muchas veces, más claro. En esta búsqueda hemos coincidido con tres filósofos muy interesantes, Karl Popper, Chistopher Philips y Nelson Goodman, que ofrecen una alternativa a preguntas tales como: ¿qué es calidad educativa? Cuando partimos de tal pregunta es muy frecuente encontrar respuestas con un carácter autoritario o poco profundo. Por ejemplo:

Calidad educativa = rendimiento académico

Esta sencilla fórmula es muy utilizada en numerosas evaluaciones sobre proyectos o programas para mejorar la calidad educativa. Como se plantea en el documento The Quality Imperative. EFA Global Monitoring Report, 2005. Los propios autores del texto reconocen que la calidad educativa en un fenómeno multifactorial, sin embargo, privilegian las evaluaciones basadas en rendimiento escolar.

A veces, se encuentra una fórmula un poco más compleja.

Calidad educativa = infraestructura + materiales didácticos+ gestión educativa + X + …

En el ciclo educativo 2004 – 2005 realizamos una breve entrevista a 350 niños y niñas (entre 4 y 5 años de edad) sobre su experiencia en su centro preescolar, que incluía la pregunta ¿si fueras la directora o director de tu preescolar qué le cambiarías? La respuestas fueron muy interesantes ya que el 52% respondiendo que “harían un salón nuevo, pondrían más juegos, pintarían, arreglarían las ventanas, cambiarían las mesas, le pondrían flores” (cambios en infraestructura); “la barrerían, limpiarían, ordenarían las cosas” (mantenimiento y organización); y comprarían “más juguetes, libros, materiales, pelotas, rompecabezas” (material didáctico). Sus respuestas corresponden un conjunto de estrategias muy similares que proponen diversos programas de mejora de la calidad educativa.

2. Nos ha parecido un panorama más fresco cuando pasamos a una pregunta más interesante: ¿Cuándo decimos que existe calidad educativa? Lo que nos obliga antes de dar una respuesta inmediata a preguntarnos, ¿quiénes decimos? Un grupo de expertos, una ama de casa, un presidente municipal, etc., hay un sujeto activo que dice. ¿Cuándo lo decimos? En el presente, en Latinoamérica, en zonas urbanas, en comunidades indígenas, etc., hay por lo tanto, un contexto histórico. La búsqueda de posibles respuestas nos ha permitido, de manera parcial, llegar a un concepto de calidad educativa más rico. Los potenciales resultados de una iniciativa de mejora de la calidad ya no se encuentran limitados a: rendimiento académico, cobertura o número de maestros por alumno, es posible pensar que existen mejoras en: clima laboral (un buen lugar para trabajar), mayores oportunidades de vivir una cultura democrática, espacios más amigables para niños y niñas, participación infantil, derechos de los niños, etc.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ola pz graciaz x la imformazion sta muy bien... bie..

Paco Martínez dijo...

Estimado, Anonimo:

Gracias por visitar Educación Café.

Saludos